El chicle: ¿Amigo o enemigo de mis dientes?

Queremos aclarar algunas dudas frente al consumo de este caramelo que puede beneficiar la salud de tus dientes.

Los dulces son un antojo del que casi nadie escapa, a todos nos gusta disfrutar un rato de estos productos, independiente de saber si hacen daño o no a nuestra dentadura.

Entre los más consumidos se encuentra el chicle o goma de mascar, producto que en algún momento vemos al lado de cualquier caja registradora de un supermercado y algunas veces terminamos comprando.

Y a pesar que diferentes expertos recomiendan no consumir este tipo de dulces, el chicle puede ser una pequeña excepción de la regla frente a la salud oral, eso sí, con algunas particularidades que debemos tomar en cuenta.

El chicle que realmente beneficia tus dientes es el que no contiene azúcar, al masticarlo, se incrementa la producción de saliva y esta ayuda a arrastrar o eliminar las bacterias que se alojan normalmente en la cavidad bucal, de esta manera contribuye a mantener tu boca más limpia.

Pero cuidado, no todo es tan dulce con el chicle, por ejemplo, para aquellas personas que sufren de bruxismo es una mala idea masticarlo continuamente, ya que pueden incrementar la presión que se ejerce sobre los músculos generando dolor.

Además, para las personas que cuentan con ortodoncia lo mejor es evitar de cualquier forma este producto, debido a que puede tumbar los brackets o puede enredarse con los alambres.

Finalmente, si no sufres de bruxismo o si no cuentas con ortodoncia y te encanta masticar chicle sin azúcar, recuerda una cosa: Esto no reemplaza los correctos hábitos y rutinas de higiene oral,  porque a pesar de la producción de saliva no puede contrarrestar la placa bacteriana que se acumula en tus dientes al terminar de comer.

Por esta razón, el mejor cuidado para tu salud dental sigue siendo el cepillado dental después de cada comida y la visita regular con tu odontólogo de confianza mínimo cada 6 meses para una limpieza dental profesional.