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Mantener una buena higiene oral es clave para una sonrisa saludable y duradera. Sabemos que la rutina básica incluye cepillarse los dientes al menos dos veces al día y usar hilo dental una vez al día. Sin embargo, una pregunta frecuente entre los pacientes es: ¿debo usar el hilo dental antes o después de cepillarme

Aunque muchas personas han aprendido a cepillarse primero y luego usar el hilo dental, diversos estudios sugieren que el orden inverso puede ofrecer mejores resultados. Es decir, usar el hilo dental antes del cepillado podría ser más beneficioso para eliminar la placa y los restos de comida
Cuando usas el hilo dental antes de cepillarte, eliminas la placa y los restos que se acumulan entre los dientes y debajo de la línea de las encías. Esto permite que la pasta dental, especialmente si contiene flúor, llegue de forma más efectiva a esas zonas y actúe mejor en la prevención de caries.
Además, al remover primero las partículas más difíciles de alcanzar, el cepillado posterior se convierte en una limpieza más completa y profunda.
Cepillarse antes de usar el hilo dental no es incorrecto. De hecho, muchas personas lo prefieren por costumbre o comodidad. Sin embargo, existe el riesgo de que, al pasar el hilo después, se liberen partículas de comida que queden sueltas en la boca si no se realiza un nuevo enjuague o cepillado.
Por esta razón, si decides cepillarte primero, es importante enjuagar muy bien después de usar el hilo para eliminar cualquier residuo.
Más allá del orden, lo esencial es mantener ambos hábitos todos los días. Cepillarse sin usar hilo dental deja sin limpiar el 35% de la superficie de los dientes, donde pueden formarse caries y enfermedades de las encías. Por eso, incluir ambos pasos en tu rutina diaria marca una gran diferencia.
Elimina la placa entre los dientes y debajo de la línea de las encías
Ayuda a prevenir la formación de sarro
Reduce el riesgo de caries y enfermedad periodontal
Mejora el aliento
Contribuye a una sonrisa más limpia y saludable